Saludo de la Presidenta

A mediados los 80 la gente de Marbella tomamos conciencia de que los cambios de nuestra ciudad eran imparables, tan profundos que la propia vida de la ciudad se estaba transformando de forma irreversible.

 

Este fue uno de los motivos fundamentales que propició el nacimiento de la Asociación de Comerciantes y Profesionales del Casco Antiguo de Marbella.

 

Habían transcurrido ya varias décadas desde que Marbella había emprendido su andadura hacia el futuro, pero de forma muy lenta y atada a la vida tradicional de la ciudad. Todo giraba alrededor de la plaza de los Naranjos, la iglesia de la Encarnación, el Casino y la Alameda.

 

De sopetón, sin enterarnos, nuestros campos, fincas y huertas se transformaban en Puerto Banús, Nueva Andalucía, La Milla de Oro, Elviria, Cabopino, Puerto Deportivo, Paseo Marítimo, el Parque de la Constitución….

 

Y lo que llamábamos Marbella, nuestro pueblo ¿en que se transformaría?

No queríamos perder nuestra identidad, nuestra historia, nuestras costumbres, nuestro ritmo, y sin embargo, nos habíamos convertidos en una pequeña parte de una gran ciudad. No teníamos siquiera un nombre.

 

Dudamos ¿Centro Histórico? No porque no somos historia, estamos vivos ¿Casco Viejo? No porque no somos viejos, somos antiguos. Al final, optamos por Casco Antiguo.

 

Hemos pasado momentos malos, de olvido, deterioro, abandono, difíciles económicamente…. ¡Pero aquí estamos!

 

Nos hemos convertido, junto con nuestra área de influencia en el Centro de la Vida social y económica de la ciudad, con más de cuatrocientos comercios y otras tantas empresas de profesionales que ofrecen un servicio completo al visitantes y clientes.